Director José Maureira


Yoga y Alimentación

Prof. María Eva Torres

El yoga (Palabra sánscrita que significa unión) nos propone un estado de auto integración, de integración con los demás seres y fuerzas de ola naturaleza. Este es un elemento de peso, para aquellos que, por paradigmas basados en el desconocimiento, piensan que el yoga genera una actitud sectaria. Toda secta se cierra a los demás, por el contrario, la práctica de yoga lleva a la unión y por lo consiguiente, a una mayor integración social.

Desde tiempos inmemorables, la India ha tenido un gran respeto por todas las formas de vida sobre la tierra. Las antiquísimas escrituras como "Los Vedas", "Dharma Shastras", "Yoga Sutras y "Upanishads" lo demuestran, promoviendo una forma más ética de vivir sin necesidad de matar a otras criaturas vivientes; los yoghis y sabios, así como los antiguos pensadores de la India, consideraba toda la vida sobre la faz de la tierra como una manifestación de lo divino, por lo tanto vieron como un Dharma o deber minimizar la crueldad en sus hábitos de vida. La palabra "Ahimsa" se refiere a este aspecto ético, en su significado amplio; "Ahimsa" significa "No violencia", entendida esta como abstenerse de acción, palabra, o pensamiento, de causar daño o dolor de cualquier tipo a cualquier criatura viva. A su vez "Ahimsa" constituye la base fundamental para lograr éxito en la práctica de yoga. Por ello, el sistema nutricional que acompaña a esta filosofía Indú, de más de 5000 años se basa en la ingesta de alimentos que poseen cierta energía biológica que existe en la materia viva. Si incorporamos a nuestro organismo alimentos vegetales crudos, estamos brindándoles células vegetales vivas con su calidad energética específica. Las plantas asimilan energía solar y la retienen en forma potencial; luego de ingerirla, el organismo humano utiliza esa energía para sintetizar sustancias orgánicas esenciales compensando así el propio desgaste celular. Esta bioenergía recibe el nombre genérico de "Prana", la Energía Vital, y puede ser absorbida de la luz, del aire, del agua o de los alimentos, pero ¿Qué es la energía?

Si recurrimos a los físicos, ellos nos dirán que es el poder o la capacidad para hacer un trabajo. Aquí observamos la palabra Poder, y son justamente fuerza, poder y energía los tres conceptos a los cuales estuvo unido el yoga en la antigüedad.

El Yoga contempla la alimentación como uno de los pilares básicos de la salud junto con la respiración, el ejercicio, el descanso y el pensamiento positivo. Nuestro cuerpo se constituye con los alimentos que injerimos. La calidad de los tejidos que forman órganos, músculos, huesos, depende de lo que comemos. Por eso desde el yoga se considera, que debemos tener conciencia de los alimentos que están en el plato, que en poco tiempo formarán parte de la sangre, y en poco más conformarán el cuerpo, construyéndolo sano o no. Es muy fácil deducir que los alimentos que ingerimos van a construir nuestro cuerpo físico, influirán en nuestras emociones, en nuestra conducta, en nuestra psiquis, en nuestros pensamientos, en nuestros actos, en nuestra descendencia, en todo. Así lo dice Hipócrates en la frase: "Somos lo que comemos".

Un factor muy importante que se combina con la práctica del yoga es la alimentación y se recomienda comer lo más sano posible, esto es incluir en la dieta diaria, verduras, cereales integrales, frutas secas de estación, y aumentar la ingesta de Soja (Que tiene las mismas propiedades de la carne pero sin las toxinas de esta) y disminuir el consumo de alcohol, del cigarrillo, y no abusar del café ni del té y prohibir el uso de drogas. De hecho, los alimentos pueden ser nuestros amigos, ayudándonos a mejorar nuestra salud, o nuestros enemigos, sembrando el terreno para que aparezcan enfermedades. El alimento puede ser medicina o toxina, y volvemos a citar a Hipócrates cuando afirma "Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento". Se relaciona rápidamente al yoga con el vegetarianismo, esto no tiene porqué ser así, aunque en algunas escuelas muy estrictas sí que lo es. Para el estudiante de Yoga no es ninguna exigencia llevar una dieta vegetariana, sobretodo si es practicante, ya que con el tiempo, esa exigencia se va a ir dando de forma espontánea. Nuestra forma de entender el yoga es adaptándolo al tiempo y a la sociedad en que vivimos, y decimos que, una alimentación equilibrada es la que incluye en la proporción adecuada todos los nutrientes necesarios.

Se recomienda una alimentación sana y natural con predominio de los alimentos de origen vegetal, ya que son los más saludables. En una dieta cualquiera, en los alimentos que consumimos, hay sustancias nutritivas de diferentes tipos y con diferentes funciones, que reciben el nombre de nutrientes. Los nutrientes más importantes son:

Proteínas: tienen una función principalmente formadoras de estructuras

Grasas: tienen una función calórica (ayudan a proteger del frío), y son también una buena fuente para obtener energía

Hidratos de Carbono: Son la principal fuente energética del organismo

Vitaminas y Minerales.

Todos los alimentos contienen estos nutrientes en mayor o menos medida. Para que los alimentos de nuestra dieta nos aporten el máximo beneficio, la proporción de estos nutrientes debe ser aproximadamente la siguiente:

60% hidratos de Carbono

30% de Grasas

10% de Proteínas

Además de aportar la suficiente cantidad de vitaminas, oligo elementos y minerales; nutrientes que se aportan en cantidades mucho más pequeñas pero que son vitales para que el organismo se pueda hacer cargo de los otros tres grupos.

Otra visión de la alimentación más cercana al yoga es la de la medicina ayurvédica. Ayurveda es un término sánscrito que significa "Ciencia de la vida". Ayur significa "Vida" y Veda significa "Conocimiento". Platón mencionaba que solo si la mente estaba sana, el cuerpo podía estar sano; que es lo que también enseña la Ayurveda. Según la filosofía yóguica tradicional, y como lo enseñan los maestros Swami Sivananda y Swami Vishnudevananda, todo el universo responde a tres cualidades básicas ó gunas (En su vocablo sánscrito), son las tres cualidades básicas que existen en el universo. Todas las cosas y seres del universo son una mezcla de estos tres gunas, variando su predominancia según su manifestación, los hábitos, etc. Toda acción, emoción ó pensamiento responde en el ser humano a estas tres cualidades predominando una de ellas. Los alimentos imprimen o modelan esta cualidad en el cuerpo o en la mente, agitando, calmando o enturbiando las olas del lago de la mente y el funcionamiento del cuerpo. Los tres gunas son Tamas Rajas - Satwa.

Tamas: es la cualidad de la inercia, la oscuridad y la destrucción en la naturaleza. Se manifiesta en el ser humano como un estado de pesadez y un embotamiento físico, emocional y mental. La tendencia a la inercia, el desgano y la oscuridad es la característica de este tipo de personalidad. Los alimentos tamásicos son: la carne, el ajo, la cebolla, alimentos recalentados, las grasas, también el alcohol, el cigarrillo, las drogas y el exceso en dormir y comer. De los tres gunas, esta es la más densa a nivel energético, y la primera que es necesario ir disminuyendo para el trabajo del yoga.

Rajas: es la cualidad del movimiento, del cambio de la naturaleza. En el ser humano es la que produce la pasión (En sus distintas formas) y la tendencia a la actividad. Los alimentos rajásicos son; los alimentos picantes, amargos o salados, el café, el Té, la Sal, la carne.

La personalidad rajásica, tiende siempre a una constante actividad incesante, la hiperactividad y estados emocionales perturbados. Gran euforia y depresión son los polos entre los que oscila. La tendencia a las pasiones fuertes e incontrolables es también característica de este tipo de personalidad, donde la mente se encuentra inquieta e incontrolable. Desde luego, la práctica de yoga y la meditación les resulta imposible, se vuelve inquieto y ansioso.

Satwa: Es la cualidad de la pureza, de la estabilidad de la naturaleza. En el ser humano se manifiesta como la pureza de conciencia, la salud y las cualidades positivas de la mente.

Los alimentos Sátvicos incluyen verduras, frutas, cereales, frutos secos, legumbres, la leche y sus derivados, y la miel. En cuanto a estos alimentos, en el yoga se prefieren esta clase, debido a que aportan al ser humano, gran energía y una mente clara y serena, la cual nos permite aprovechar en toda nuestra capacidad física, mental y espiritual.

Se aconseja especialmente la práctica de Hatha Yoga, ya que el manejo del Prana o energía vital, así como de ciertas poderosas energías como Kundalini Shakti, requiere que los nadis o tubos sutiles estén debidamente libres de impurezas.

En la práctica del yoga resulta de extremada importancia la cuestión de la alimentación; como sistema holístico, uno de los puntos de apoyo fundamentales, resulta ser la dieta adecuada. Pero en el mundo de hoy, las exigencias son muy altas, por ello, la salud se ve resentida en forma directa, la alimentación, ha sido siempre, un mecanismo de autocuración, de inducción de estados de armonía, vigor y ánimo entre otros. Un alimentación correcta es aquella que cumple con las necesidades específicas de la persona de acuerdo a su edad, promueve en el niño y en el adolescente el crecimiento y el desarrollo adecuados, en los adultos y ancianos, permite conservar o alcanzar el peso esperado para la talla, y previene el desarrollo de enfermedades que se presentan por exceso o deficiencia de nutrientes.

Consejos para una alimentación saludable:

1) Incluir en la dieta cereales, verduras frescas, hortalizas, legumbres, frutas frescas, leche y sus derivados, y miel de abeja.

2) Evitar: Los alimentos demasiado procesados. Es preferible los alimentos orgánicos en donde se evite el agregado de productos químicos nocivos.

3) Comer de forma variada, sencilla, rica y con productos frescos

4) Comer despacio, saboreando cada bocado

5) No comer en exceso.

6) Comer con plena conciencia

7) Comer equilibrado, favoreciendo la calidad de los alimentos.

8) La práctica de yoga ayuda a llevar una vida saludable en todos los aspectos favoreciendo la preferencia por alimentos Sátvicos o puros, ya que este tipo de alimentos serenan la mente, bajan la ansiedad, generan placer y a su vez aumentan el nivel de energía, promoviendo un estado psico-físico de estabilidad y paz mental.

El secreto de una alimentación saludable, radica en consumir en forma equilibrada todos los alimentos, haciendo una correcta selección y un adecuado consumo. La clave es aprender a alimentarse y conocer la importancia de la cantidad, la calidad y la armonía de los alimentos que componen nuestra dieta. Por eso es que hay que desayunar como un rey, almorzar como un príncipe, y cenar como un mendigo.

La comida y nuestra integridad interior

  • Una alimentación liviana, es decir, que se digiere fácilmente, es más recomendable que las comidas pesadas y con abundancia de aditivos y condimentos, ya que favorece la calma y concentración de la mente.
  • Partir del concepto de que nuestro organismo es como un lugar sagrado que debemos cuidar y mantener limpio resulta un sano consejo. La función de la comida debe limitarse a la nutrición de las células, la recomposición de los tejidos y la activación de la energía.
  • Dentro de los tipos de alimentación, los crudivoros, (Aquellos vegetarianos que rechazan cualquier tipo de cocción) y los frugívoros (Aquellos que consumen exclusivamente frutos frescos y vegetales), son los más adecuados para mantener el estado de equilibrio interno. Esto se debe a que las personas que se alimentan de esta manera se vuelven más perspectivas con respecto a lo que el organismo realmente está pidiendo.
  • Aquellas personas que basan su alimentación en la dieta macrobiótica, que tienen el arroz integral como protagonista principal, gozan de un estado constante de mayor serenidad, debido a que las vitaminas presentes en el arroz contribuyen a la estabilización de los niveles de glucosa en la sangre, lo que mejora el estado de ánimo.
  • El exceso en el consumo de carne, genera que las arterias se vuelvan rígidas y pierdan su flexibilidad natural. Esto genera una suba en la presión arterial y un exceso de trabajo del corazón, aumentando el riesgo de enfermedades coronarias y cardiovasculares, además, el exceso de proteínas de la carne produce ácido úrico, que se deposita en las articulaciones del cuerpo, volviéndolas rígidas y generando dolor en las mismas, quitándole así flexibilidad al cuerpo. En resumen, como vemos, hay una gran cantidad de elementos que nos permiten ver que la alimentación más adecuada para el ser humano, desde el punto de vista físico, consiste como ya se dijo, en una alimentación basada en productos vegetales. Por lo tanto todo lo que provenga de manera directa de la tierra, el sol, el aire y el agua, es más nutritivo y saludable, que lo que proviene de manera indirecta del mismo. No cabe ninguna duda de los efectos de este tipo de alimentación en nuestro cuerpo y en nuestra mente, la calidad de vida puede mejorar enormemente, gracias a la toma de conciencia de esta dimensión de la existencia, haciendo de ella una práctica consciente y responsable que va más allá de lo individual, para convertirse en una acción social responsable y positiva para con otros seres.

    Según la filosofía yóguica, la dieta afecta mucho más que el bienestar físico. La energía vital, la capacidad mental, y la salud emocional, sufren la influencia de lo que comemos. es así que la práctica del yoga, la respiración y la meditación, unidas a una alimentación sana, están destinadas a armonizar el cuerpo, la mente y el espíritu y son elementos que pueden retrazar la llegada del envejecimiento. Ejemplo de ello es el del Profesor B. K. S. Yyengar con casi 90 años y un tono muscular, una flexibilidad y una mente abierta que cualquier persona de 40 años desearía poseer, citemos también a otro célebre yogui de la India, SHRI Krishnamacharya, quien murió a los 101 años con todas sus facultades mentales intactas, al igual que Indra Devi.

    Por eso, comer lo adecuado es muy importante para alcanzar esta meta.

    La ingestión, digestión, absorción, asimilación y metabolismo de la comida, tienen conexión directa en la salud del organismo. Por eso es tan importante ser conscientes de lo que comemos, y tratar de modificar los hábitos alimentarios perjudiciales, tanto para el cuerpo físico, como el plano espiritual.

    Bibliografía Consultada:

    La Perfecta Salud: Dr. Deepak Chopra
    La Dieta del yoga: Edgardo Caramella
    Artículos sobre nutrición: Jorge Bidondo Pablo Vicariño

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    Copyright 2006 de María Eva Torres

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