¿Podría haber sentimiento
del yo sin aquello que siempre existe?
Este ser interno, el Corazón, existe libre
de pensamientos.
¿Cómo, pues, conocer aquello que
está más allá de la mente?
Conocerlo es residir, firmemente, en el Corazón.
El pensamiento del yo es el primero en morir para
quienes han encontrado refugio, lejos del temor a la muerte.
A partir de entonces son, naturalmente inmortales.
¿Pueden alguna vez ser asaltados por el
temor a la muerte?
ESTROFAS
1- Dado que vemos lo variado del mundo, una sola
fuente, con poderes ilimitados, ha de ser aceptada. El que ve, lo visto,
la pantalla sobre la que se proyecta, la luz, todo eso es solo El, el Uno.
2- Todas las religiones comienzan con la existencia
del individuo, el mundo y Dios. Mientras exista el ego estos tres permanecerán
separados. Residir, sin ego, en el Ser, es lo mejor.
3- ¿De qué sirven las discusiones
tales como “el mundo es real”, “no, es un espejismo”, “es energía
consciente”, “no, es materia”, “es felicidad”, “no, es sufrimiento” ?
Residir en el elevado nivel en el que no existen ni el ego ni el mundo,
es aceptable para todos.
4- Mientras uno crea que tiene una forma, el mundo
y Dios tendrán también forma. Cuando uno es el Ser sin forma,
¿quién hay ahí para ver? Uno mismo es el Ojo, completo,
ilimitado.
5- El cuerpo está constituido por cinco
envolturas. El cuerpo y el mundo coexisten. ¿Cómo podría
alguien ver el mundo si no fuera porque tiene un cuerpo?
6- El mundo está en la forma de los sentidos
quíntuple, como el sonido. Estos sentidos son conocidos a
través de los cinco órganos de los sentidos. Solo la
mente percibe el mundo a través de estos órganos de los sentidos.
Por consiguiente, el mundo no es sino la mente.
7- Aunque tanto la mente como el mundo ascienden
y se ponen juntos, es la mente la que ilumina el mundo. La fuente de la
cual el mundo y la mente ascienden y en la que se ponen, es la Realidad,
que ni asciende ni se pone.
8- La adoración del Supremo, bajo cualquier
nombre y bajo cualquier forma, es una ayuda para la visión del mismo.
La verdadera visión, no obstante, es mezclarse con la realidad y
residir en ella.
9- Cuando el individuo, para quien la dualidad
y la trinidad existen, es analizado, éstas se sueltan y caen. Entonces
todo movimiento mental cesa, para siempre.
10- ¿Puede haber conocimiento sin
ignorancia? ¿Puede la ignorancia existir sin conocimiento? Buscar
el origen del individuo a quien pertenecen, y residir ahí, es verdadero
conocimiento.
11- ¿Puede el conocimiento de todo, sin
conocimiento del Ser, ser verdaderamente conocimiento? Percatarse del Ser,
que es el soporte del conocedor y de lo conocido, destruye la pareja de
conocimiento e ignorancia.
12- Ni el sueño ni la cognición
de los objetos es conocimiento. En el verdadero estado, que es diferente
de ambos, no hay percepción de los objetos, sino que sólo
brilla la conciencia. Por tanto, no es vacío.
13- La conciencia, el Ser, es Real. Las muchas
formas no pueden existir separadas de él ¿Pueden los diferentes
ornamentos existir separados de él? ¿Son algo separado del
oro?
14- Sin el yo las personas segunda y tercera no
pueden existir. Cuando el yo se hunde por la investigación
sobre su origen, las personas segunda y tercera también desaparecen.
Nuestro propio estado natural, brilla.
15- En su tiempo, tanto pasado como futuro son
sólo el presente. ¿No es como reírse el que se discuta
acerca del pasado y el futuro, sin percatarse del presente? ¿Podemos
contar sin el número uno?
16- ¿Puede haber espacio, puede haber tiempo,
excepto para mí? Espacio y tiempo me atan, sólo si yo soy
el cuerpo. No estoy en ninguna parte, soy atemporal. Existo en todas partes
y siempre.
17- Tanto el sabio como el ignorante consideran
al cuerpo como yo. El ignorante limita el yo al cuerpo. Para el sabio,
el Ser brilla en el corazón, sin límites, incluyendo al cuerpo
y al mundo.
18- Para el ignorante y para el sabio, en mundo
existe. El ignorante considera que sólo el mundo es real. Para el
sabio, la fuente, carente de forma, de los visto, es real, completa.
19- La controversia sobre si el destino es más
fuerte que el libre albedrío o viceversa, sólo es para quienes
desconocen su origen. Quienes conocen al individuo al que pertenecen, no
son tocados por ella.
20- Ver a Dios separado de quien lo ve, es sólo
una imagen mental, pues Dios no está separado del que ve. Residir
en el equilibrio del Ser es una verdadera visión de Dios.
21- Las escrituras declaran “ ve el Ser”, “ve
a Dios”. No es fácil entender estas ideas. Dado que el Ser es uno
no puede ser visto ¿Cómo puede uno ver a Dios? Sólo
convirtiéndonos en alimento para El.
22- Dios ilumina la mente y brilla dentro de ella,
sin ser visto. ¿Cómo, por tanto, puede uno conocer a Dios
a través de la mente? Solo tornar la mente hacia el interior y fijarla
en El, es tener Su visión.
23- El cuerpo no dice yo. Nadie que
el yo no existiera en el sueño profundo. Cuando el yo asciende
todo asciende. Descubre su agudo intelecto ¿ de dónde viene
este yo?
24- El cuerpo es inconsciente, el
Ser no asciende. Dentro del límite del cuerpo un yo asciende, entre
el cuerpo y el Ser. Se le llama ego, nudo de materia y espíritu,
atadura, cuerpo sutil y mente.
25- Nacido de formas, enraizado en formas, alimentándose
de formas, siempre cambiando sus formas, él mismo carente de forma,
este fantasma del ego llega hasta sus raíces con la inquisición.
26- Al ascender el ego todo asciende, al ponerse
todo se pone. El ego, por lo tanto, es todo. Seguir su senda es, pues,
el modo de vencer sobre cualquier cosa.
27- El yo no asciende en su estado real.
La búsqueda de la fuente del yo lo disuelve ¿De qué
otro modo puede uno alcanzar el supremo estado de su propio Ser?
28- Descubre la fuente real del ego, explorando
en el interior, con intelecto agudo, regulando la respiración, el
lenguaje y la mente. Igual que se haría para recuperar algo que
ha caído en un pozo profundo.
29- Sólo inquirir, silenciosa y profundamente,
sobre la fuente de la mente, del yo, es autoinquisición. Ideas como
“soy eso” o “ no soy eso”, son simplemente ayudas.
30- El ego cae, cabizbajo, cuando uno inquiere
“¿Quién soy yo?” y entra en el Corazón. Entonces otro
yo- yo late incesantemente, por sí mismo. No es el ego sino el Ser
mismo, el todo.
31- ¿Quién puede entender el estado
de uno que ha disuelto su ego y reside siempre en el Ser? Para él,
sólo el Ser es ¿Qué le queda por hacer?
32- Las estructuras afirman “Eso eres tú”,
sin inquirirse y llegar hasta el Ser que siempre brilla, residiendo como
Eso. Discutir de nuevo, interminablemente, sólo se debe a la debilidad
de la mente.
33- Afirmaciones como “ no me conozco” o “ me
conozco”, son motivo de risa ¿Acaso hay dos seres, el que ve y lo
visto? La experiencia de todos es que el Ser es Uno.
34- En vez de residir firmemente en el Corazón
en nuestro propio y verdadero estado, disputar acerca de “real o
irreal”, con forma o sin forma, “ muchos o uno”, es estar cegados por la
ilusión.
35- Sólo residir en el Ser es un milagro.
Los otros milagros son como sueños que duran hasta el despertar.
Quienes están firmemente arraigados en lo Real ¿pueden recaer
en la ilusión?
36- Mientras tengamos la idea de que el cuerpo
es el Ser, el pensamiento de que somos el Ser resultará útil
para ser Eso. Pero cuando somos Eso, resulta tan futil como
que un hombre repita “ Soy un hombre”, “ Soy un hombre”.
37- Las teorías tales como la dualidad
en el sadhana y el Advaita sobre la reorganización, no son
verdad. El décimo hombre estuvo presente no sólo cuando se
le encontró, sino también durante la búsqueda con
amorosa preocupación.
38- Si uno cree que el que hace, debe cosechar
los frutos de su acción. Si uno inquiere “ ¿quién
es el que hace? Y entra en el Corazón, la idea del hacedor terminará;
el triple karma es destruido. Esto es en verdad liberación.
39- Los pensamientos de liberación sólo
duran mientras uno cree estar esclavizado. El yo eternamente liberado se
alcanza por medio de la inquisición “¿para quién es
la esclavitud?” De ahí en adelante ¿cómo pueden surgir
pensamientos de esclavitud y libertad?
40- Algunos eruditos dicen que tras la liberación
la forma permanece. Otros dicen que las formas no perduran. Sin embargo,
otros dicen que a veces las formas permanecen y otras veces se pierden.
Sólo la pérdida del ego, que examina estos tres conceptos,
es la verdadera Liberación.
EPILOGO
Maharshi Ramana ha compuesto esta obra pura, Sat
Darsham en tamil. Esta escritura sagrada y elevadora ha sido llevada al
sánscrito por Vasista Ganapi Muni. Las palabras de Muni brillan,
reflejando como un muro la suave y divina voz de Ramana, que da la esencia
de la verdad fácilmente, y es un deleite para los buscadores de
la liberación.