YOGA, ALIMENTACION, OBESIDAD Autora: Araceli Perez
Profesorado de Yoga - Yoga Kai 2008
La Obesidad es un problema cada vez más frecuente por nuestra vida sedentaria y alimentación cargada de calorías. Uno de los mayores problemas con cualquier método o técnica empleada para luchar contra la obesidad es mantener el peso alcanzado al llegar a la meta. Todos sabemos que dejando a un lado la dieta, se recupera el peso, suspendiendo las pastillas para adelgazar pasa lo mismo y a veces se gana más peso que de comienzo y de incontables fracasos.
Hay una gran dificultad en lograr el mantenimiento del peso a largo plazo.
De todas las posibilidades existentes, sin duda alguna, el Yoga aporta la ventaja de la disciplina y posturas y ejercicios casi rituales que se pueden realizar con un peso corporal normal y formas armónicas o ligeramente de delgadez.La búsqueda del equilibrio debe ser la verdadera meta para aquella persona que lo ha perdido comiendo de más, descansando mal, haciendo poco ejercicio, fumando y bebiendo alcohol.
Todo lo mencionado es invaluable para mantener el peso y establecer cambios en la dieta porque el Yoga también tiene directivas para su alimentación.
DESARROLLOEl Yoga tiene un beneficio adicional, especialmente para las personas excedidas de peso:
- Las asanas: se llama así a las posturas/ejercicios practicados en el Yoga.
- Los Pranayama: se focaliza en la respiración y requiere de una práctica perseverante en donde hay que sumar el madrugar, el beber mucha agua en ayunas y disponer de un espacio físico y de tiempo para concentrarse en una actividad semejante a un ritual.
Para las personas con exceso de peso Pranayama es un medio efectivo que devuelve el equilibrio. Respirar concentradamente en una postura, focalizarse. Repetir, buscar equilibrio
Las posturas constituyen un estilo especial de ejercicio físico, muy diferente de los tradicionales, como las actividades deportivas conocidas. Se basa en la adopción de una postura corporal por vez, mientras se trabaja en la relajación de todos los músculos que no intervengan para sostenerla.A pesar de su apariencia de "quietud" y "falta de agitación", el yoga es una actividad verdaderamente aeróbica. Se adiestra al principiante en una técnica de respiración completa y profunda que, sostenida durante la práctica de las posturas, logran una excelente oxigenación.
Las posturas son innumerables, pero con una serie de sólo una decena se puede lograr gran provecho. El cambio del eje de gravedad de algunas de ellas beneficia al sistema circulatorio, previniendo hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares. Hay que tomar en cuenta de forma muy estricta la capacidad de energía que cada alumno dispone en el momento de los ejercicios y no forzar a molestias y menos al dolor. La práctica no solo requiere conocimientos especializados de parte del profesor sino también de su sentido común.
Al poco tiempo de trabajar con estas herramientas, acompañadas de masajes y una correcta alimentación, el individuo mejora notablemente obteniendo mayor confianza en sí mismo, un deseo intenso de volver a vivir acompañado de seguridad y equilibrio en sus movimientos de pie y una mayor concentración y facilidad para relajarse.
Las técnicas de relajación logran recuperar gran parte de la elasticidad perdida por el paso del tiempo y una vida sedentaria
La práctica constante del yoga ejerce una influencia más que positiva en el sobrepeso, ya que para empezar mejora la autoestima y la confianza, y tiene efectos somáticos: favorece la eliminación de toxinas y líquidos, optimiza el funcionamiento del sistema digestivo, aumenta la energía muscular. Además ayuda a conciliar el sueño y en definitiva a obtener la paz interior deseada.El yoga no nació para combatir el estrés ya que, tal como lo conocemos hoy, era impensable en el Oriente de hace miles de años. Pero la conjunción de un ejercicio suave, una gran práctica respiratoria y una especial atención a la relajación, logran quebrar estados de ansiedad y nerviosismo.
No es competitivo y para su práctica no se requiere de instrumentos, aparatos de gimnasia, vestimenta deportiva ni compañeros de equipo. Cualquiera, luego de una etapa de entrenamiento con un yogui avanzado, puede practicar las posturas o asanas en sólo una hora o menos, dos o tres veces por semana, o cuando un especial estado de nerviosismo lo requiera.
La única condición es realizar las posturas en un lugar tranquilo, lejos de ruidos molestos y disturbiosMuchas personas se han apoyado en la práctica del Hatha Yoga para lograr cambios radicales, como dejar de fumar o de beber, ya que la práctica ayuda a controlar la ansiedad, fuente de toda adicción psicológica.
Con la práctica de ciertos ejercicios, y la regulación de la respiración; el proceso de yoga purifica la sangre, los nervios y los diferentes órganos de nuestro cuerpo, relajando así el cuerpo y la mente.
Sus técnicas mejoran los procesos funcionales orgánicos, integran los procesos cognitivos, desarrollan la presencia y calma mental y nos conectan con los aspectos inmanentes y trascendentes de la naturaleza humana.
Al contrario de lo que a veces se piensa la práctica del yoga no implica renunciar a nuestras tradiciones religiosas ni culturales, ni tampoco es una actividad cuya finalidad sea desinteresarse o aislarse del mundo.
Las prácticas yóguicas hacen posible actualizar nuestro potencial, optimizar nuestros recursos y administrarlos adecuadamente.Nuestra realidad es que no somos individuos aislados, vivimos en sociedad, y nuestra sociedad hoy día es muy compleja, vertiginosa y nos exige respuestas rápidas. Si no estamos preparados nuestro rendimiento energético se puede ver comprometido.
Una práctica correcta y progresiva disminuirá nuestro estrés y mejorará nuestro estado anímico. Sin duda crearemos condiciones de vida más saludables para llevar adelante nuestras actividades cotidianas más relajados y mejor predispuestos.
El yoga se convierte en terapia cuando recurre a sus técnicas y métodos para ayudar a las personas a liberarse de disturbios o conflictos tanto sea a nivel orgánico como psicológico.
Las investigaciones recientes sobre la salud y sanación de mente-cuerpo han confirmado mucho de los hallazgos de la ciencia del Yoga y su campo de aplicación.Esto ofrece un marco dentro del cual la eficacia del yoga puede ser considerada desde una perspectiva occidental. En particular, todo lo que concierne a la sanación de mente-cuerpo se ha ampliado notablemente y sus resultados confirman que dicha integración (mente-cuerpo) posee una influencia muy marcada sobre nuestra salud física. También de esto resulta que el desequilibrio crónico (Ej.: el estrés crónico) puede causar enfermedades.
El yoga terapéutico utiliza las mismas técnicas del yoga y el trabajo físico es un elemento clave de la práctica y esto lo diferencia de otras terapias de mente-cuerpo.
En la mente existen formas de pensar habituales que generan estrés y enfermedades, y el uso exclusivo de la mente para lidiar con ellas no es siempre tan efectivo como si nos enfocáramos en la mente a través del cuerpo. Al eliminar el estrés del cuerpo, la mente se abre y se aclara, lo que a su vez permite la transformación de ciertas actitudes. Creando una relajación profunda y el equilibrio de todos los sistemas del cuerpo, la yoga terapia ayuda a aliviar no solo el estrés sino también a muchos trastornos derivados de él y las enfermedades del sistema inmunológico tales como el reuma, la artritis, el síndrome de fatiga crónica, el asma y las alergias, los problemas digestivos, la obesidad y el dolor crónico entre alguno de ellos.
A modo de ejemplificar como el cuerpo, mente y espíritu se unen, a fin de sanar a todo nivel, tomemos las enfermedades cardíacas: en lo fisiológico, una serie de posturas de yoga adaptadas a las distintas necesidades y habilidades del individuo reducen la presión arterial al reducir el estrés; permiten un aumento de irrigación sanguínea en todo el cuerpo, especialmente en el área del pecho; facilitan el retorno de la sangre a las venas; y aumentan el suministro de oxigeno a la sangre al mejorar la respiración. Algunas asanas también fortifican el corazón. En lo psicológico, las imágenes guiadas y la relajación posibilitan una apertura a un modo de vida dirigido al interior del ser. Ciertas adicciones que contribuyen al desarrollo de estas enfermedades, tales como el cigarrillo y las comidas grasas, pueden desaparecer. A medida que el cuerpo y la mente se integran, surge la sanación mas profunda.
CONCLUSION
En conclusión, con la práctica regular de yoga aprendemos a no llenarnos, a comer lo indispensable para no sentirnos pesados, a reconocer las causas de nuestra ansiedad y del estrés, evitando de esta manera a suplantarlas con la comida.
Según una de las figuras más respetadas del yoga en occidente, la famosa yogui Indra Devi: "La ciencia del yoga tiene una parte dedicada exclusivamente al correcto cuidado del cuerpo humano y de todas sus funciones, desde la respiración hasta la excreción. Sus métodos son totalmente distintos de los otros sistemas de cuidado de la salud, porque los objetivos del yoga son, por encima de todo, acabar con las causas verdaderas de la enfermedad, que consisten principalmente en una oxigenación deficiente, en una alimentación pobre, en el ejercicio inadecuado y en la defectuosa eliminación de los productos de desecho que envenenan nuestro organismo.
Bibliografía:
.www.fundacion-indra-devi.org
www.salud.com.ar
Apuntes yoga Kai, Prof Jose Moureira
La delgada linea, Dr Maximo Ravenna
Obesidad. Alberto Cormillot
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