YOGA Y METABOLISMO Autora: Sandra Murad
Profesorado de Yoga - Yoga Kai 2008
Presentación
Todos los organismos, sean unicelulares o pluricelulares, poco o muy avanzados en la escala evolutiva, son sistemas dedicados a transformar materia y energía con el fin de perpetuarse a través de su descendencia.
Mediante la transformación de materia y energía, los organismos, por un lado constituyen y mantienen su propia estructura; por otro lado realizan una serie de funciones que les son específicas, por ejemplo se mueven, sintetizan y secretan sustancias o desarrollan sistemas especiales de captación o transformación de materia y energía como la trasmisión del impulso nervioso. En última instancia se dividen y dan lugar a una descendencia que les es similar.
El conjunto de reacciones químicas que en un organismo viviente dan lugar a la transformación de la materia y la energía se denomina metabolismo.
El metabolismo celular se integra por conjuntos de reacciones sucesivas. Cada uno de estos conjuntos tiene un precursor original y un producto final y recibe la denominación general de camino metabólico.
El estudio de un camino metabólico implica el análisis de sus cuatro componentes: las biomoléculas participantes, las reacciones que transforman dichas moléculas, las enzimas responsables de catalizar tales reacciones y los mecanismos que regulan su nivel de actividad.
Las uniones químicas, que determinan la estructura de las biomoléculas, requieren energía libre para romperse y producen energía libre al formarse. Energía libre es la capacidad de cualquier sistema de producir un trabajo en condiciones en que no varíen la presión y la temperatura.
Es muy frecuente subdividir el metabolismo celular en dos grandes compartimentos. Por un lado está el catabolismo, o conjunto de reacciones que dan lugar a la degradación secuencial de las biomoléculas complejas (en presencia de O2) para formar finalmente agua, anhídrido carbónico (CO2) y productos de secreción celular (urea, ácido láctico y alcohol entre otros.) Por otro lado está el anabolismo, o conjunto de reacciones destinadas a la formación de biomoléculas complejas, a partir de metabolitos mas simples.
La división del metabolismo en estos dos grandes grupos no es casual. En ella se ha tratado de englobar vías metabólicas con diferente sentido energético. El conjunto de reacciones catabólicas es exergónico pues produce energía libre que se utiliza para sintetizar compuestos portadores de ella. El principal es la adenosina trifosfato o, mas simplemente, ATP.
El anabolismo por su lado está constituido en su conjunto por reacciones endergónicas que consumen la energía contenida en el ATP y compuestos similares.
Las reacciones catabólicas en su conjunto son oxidaciones graduales de compuestos hidrocarbonados. Todo oxidación es paralela a una reducción, es decir, que cuando un compuesto se oxida otro se reduce. El proceso en su conjunto es una oxidoreducción donde el compuesto que se oxida actúa como dador de electrones y el que se reduce como aceptor de electrones.
En general se comienza a estudiar el mecanismo del catabolismo de los azucares porque estos son almacenados en cantidades relativamente grandes en el músculo y en el hígado. En el músculo hay una reserva que inmediatamente puede ser utilizado para la contracción muscular, y en el hígado el papel fisiológico de esta reserva es mantener una concentración adecuada de glucosa en sangre. En cambio los lípidos sirven como depósito para ser utilizados en plazos largos.
El término RESPIRACIÖN CELULAR se aplica a los procesos catabólicos por los cuales la energía contenida en los carbohidratos es liberada de manera controlada. Durante la respiración la energía libre que se libera es incorporada en la molécula de ATP, que puede ser inmediatamente reutilizado en el mantenimiento y desarrollo del organismo. Desde el punto de vista químico, la respiración se expresa como la oxidación de la glucosa:
C6H12O6 + 6 O2 +6 H20 --> 6 CO2 + 12 H2O
El cambio de energía libre es de 686 kcal por mol (180 gr.) de glucosa. A fin de evitar el daño celular (la incineración por la cantidad de calor generado), la energía es liberada en varios pasos.
Hay otro aspecto del metabolismo a tener en cuenta y es que no solo lleva implícito un número extenso de reacciones, sino también una sutil y eficiente relación mutua entre estas. A nivel celular es necesario “saber” cuando es necesario sintetizar una sustancia y cuando dejar de hacerlo y esa información tiene que ser trasmitida de célula a célula.
Un tipo de trasmisión de información es el mediado por mensajeros hormonales. Bajo este tipo de estímulos, un tejido secreta una sustancia de estructura muy específica que hace las veces de “señal”. La “señal” puede ser captada por un receptor muy sensible existente en otras células distantes que, a su vez, “amplifican” la señal y adaptan su comportamiento de acuerdo con la magnitud y la naturaleza de esa señal.
De acuerdo con la definición clásica de Starling y Bayliss, “las hormonas son agentes químicos liberados por un grupo de células y que trasportados por la corriente sanguínea, pueden afectar a otros grupos de células”.
Vamos a centrarnos ahora en estos dos aspectos del metabolismo y como se relacionan con el yoga: la respiración y la regulación hormonal.
Respiración:
En el hombre el más importante aporte de oxígeno se realiza por medio del llamado aparato respiratorio compuesto por las fosas nasales, la boca, la faringe, la laringe, los bronquios y los pulmones.Los pulmones, que son sacos de grandes superficies, ponen en contacto la sangre con el aire por medio de los alvéolos pulmonares, produciendo el intercambio gaseoso. Ingresando oxígeno y expulsando mayoritariamente CO2.
El estudio de la respiración incluye:
1) El paso del aire desde el exterior hacia los pulmones.
2) El paso del oxígeno desde los pulmones hasta la sangre que circula por los vasos pulmonares.
3) El transporte del oxígeno por la sangre, de los vasos pulmonares a todas las células del cuerpo pasando por el corazón.
4) El paso del oxígeno desde la sangre hacia las células.
5) La utilización del oxígeno por las células y la consiguiente formación en estas de CO2.
6) El paso del CO2, anhídrido carbónico, desde las células hasta la sangre.
7) El transporte del CO2 por la sangre.
8) El paso del Co2 desde la sangre hasta los pulmones pasando por el corazón.
9) El paso del aire desde los pulmones hacia el exterior.
Un poco de reflexión nos mostrará la importancia vital de una respiración correcta. Si la sangre no es completamente purificada por el proceso regenerador de los pulmones vuelva a las arterias en un estado anormal, sin haber eliminado las impurezas que tomó en su viaje de regreso. Si estas impurezas vuelven al sistema se manifestarán seguramente en alguna forma de enfermedad, ya sea de la sangre u otra, resultante del funcionamiento alterado de algún órgano o tejido insuficientemente nutrido.
El aire es introducido en los pulmones por la acción del diafragma, músculo grande, fuerte y delgado que se extiende a través del tronco separando la cavidad torácica de la abdominal. La acción del diafragma es casi tan automática como la del corazón, aunque él pueda ser trasformado en músculo semi-voluntario por el esfuerzo de la voluntad.
Cuando se inspira, el diafragma baja hacia las vísceras digestivas y excretoras, así permite la amplitud pulmonar para ventilar. Para que actúe correctamente, el diafragma tiene que estar con un grado equitativo de tono y abandono: tono al inspirar y abandono al espirar.
En la mayoría de nosotros este músculo está tan contraído que sólo se mueve lo mínimo para permitirnos sobrevivir pero no hace el papel natural que sería el de interaccionar lo de arriba ( tronco, cabeza..) con lo de abajo ( abdomen y piernas ).
Son pocas las personas capaces de respirar de modo natural, sano y rítmico. La vida actual, inundada por la prisa y los sobresaltos, obliga a una respiración irregular, superficial o espástica. Sin embargo, la salud depende en grado sumo de una ventilación pulmonar adecuada.
Por regla general, en la terapia respiratoria debe comenzarse por educar la espiración; hasta cierto punto esto es lógico, pues la eliminación de aire es un fenómeno mucho mas pasivo que la inspiración.
La importancia de toda terapia respiratoria reside en poner en acción todos los músculos principales y subsidiarios que intervienen en el acto ventilatorio. Por medio de ejercicios respiratorios puede influirse favorablemente sobre una presión arterial demasiado alta o demasiado baja, como también sobre la función cardiaca. También puede mejorarse el rendimiento del sistema cardiocirculatorio. Los espasmos cardiacos, el meteorismo, el estreñimiento y las alteraciones menstruales, tanto como la insuficiencia respiratoria de origen orgánico pueden encontrar en estos ejercicios un tratamiento complementario sumamente favorable, cuyo efecto se extiende al bienestar psíquico general, de aquí que una buena respiración sea fundamental para la salud.
La “Ciencia de la respiración” tiene muchos puntos de contacto con la Yoga, y aunque se ocupe principalmente del desarrollo de lo físico, también posee su lado psíquico y hasta penetra en el campo del desenvolvimiento espiritual.
Los maestros de oriente sostienen que además del beneficio físico derivado de una respiración normal, el poder mental del hombre, su felicidad, el dominio sobre sí mismo, claridad de vistas, moralidad y aun su crecimiento espiritual, pueden ser aumentados penetrándose de la ciencia de la respiración.
Saben también que hay algo más en el aire que oxígeno, hidrógeno y nitrógeno, y que la simple oxigenación de la sangre no es el único fenómeno que se produce al respirar.
En la respiración ordinaria absorbemos y extraemos una cantidad normal de prana, pero por la respiración controlada y regulada (generalmente conocida como respiración yoghi), nos ponemos en condiciones de extraer una cantidad mayor, que se concentra en el cerebro y centros nerviosos para ser utilizada cuando sea necesario.
El oxígeno del aire es asimilado por la sangre y utilizado por el sistema circulatorio. El prana del aire es asimilado por el sistema nervioso y utilizado en su obra. Y así como la sangre oxigenada circula por todas las partes del organismo y cuida de su construcción y reparación, así también prana circula por todas las partes del sistema nervioso agregando fuerza y vitalidad.
Todo está en vibración. Desde el átomo más pequeño hasta el mayor de los soles, todo vibra. En toda vibración hay cierto ritmo. Utilizando inteligentemente el ritmo del cuerpo, es como el yoghi puede absorber una gran cantidad de prana y producir con ella los resultados que desea.
Los Yoghis basan su tiempo rítmico en una unidad correspondiente al latido de su corazón. El latido del corazón varía en las diferentes personas, pero la unidad del latido de cada persona es lo que servirá de modelo rítmico propio a ese individuo particular en su respiración rítmica.
De la misma manera que el oxígeno de la sangre es consumido por las necesidades del sistema, la provisión de prana es agotada por nuestros pensamientos, voliciones, acciones, etc., y se hace necesario, en consecuencia, una reposición constante.
Los yoghis clasifican la respiración en cuatro métodos generales, que son:
1) Respiración alta.
2) Respiración media
3) Respiración baja.
4) Respiración completa yoghi.
1) Respiración alta
Esta forma de respiración es considerada en occidente como respiración clavicular. El que respira de esta manera eleva las costillas, las clavículas y hombros, contrayendo al mismo tiempo el abdomen, el cual empuja su contenido contra el diafragma, el que a su vez se levanta.
En este modo de respirar se emplea la parte superior del pecho y los pulmones, que es la más pequeña, y, por consiguiente, sólo una mínima parte de aire penetra en ellos.
2) Respiración media
Este método de respiración es conocido por los estudiantes occidentales como respiración intercostal, y aunque menos defectuosa que la respiración alta, es muy inferior a la baja y al a yoghi completa. En la respiración media el diafragma sube, el abdomen se contrae, las costillas se levantan un poco y el pecho se dilata parcialmente.
3) Respiración baja
Las respiración alta llena solamente la parte superior de los plumones; la respiración media llena solo la parte media y algo de la parte superior; la respiración baja llena solamente la parte inferior y media. Es evidente que cualquier método que llene enteramente el espacio pulmonar tiene que ser más preferido que aquellos que sólo llenan ciertas partes. Cualquier método que llene completamente el espacio pulmonar será de gran valor para el hombre, porque le permitirá absorber oxígeno en mayor cantidad y almacenar una mayor suma de prana. La respiración completa es conocida por los yoghis como la mejor respiración de que tenga conocimiento la ciencia.
4) Respiración completa yoghi
La respiración completa yoghi contiene todo lo bueno de la alta, media y baja respiración, sin sus particularidades censurables. Ella pone en juego todo el aparato respiratorio, cada parte de los pulmones, cada célula de aire y cada músculo respiratorio. Todo el organismo respiratorio obedece a este método de respirar y con el menor gasto de energía se obtiene la mayor suma de beneficio.
Una de las características más importantes de este método de respirar es que los músculos respiratorios entran por completo en juego. En la respiración completa, entre otros músculos, aquellos que controlan las costillas trabajan activamente, lo que aumenta el espacio en el cual los pulmones pueden dilatarse, y también ofrecen un punto de apoyo adecuado a los órganos cuando lo necesitan. Ciertos músculos mantienen las costillas inferiores firmemente en posición, mientras que otros la curvan hacia afuera.
En la acción de las costillas mencionadas más arriba, las costillas inferiores están controladas por el diafragma, que las tira ligeramente hacia abajo, mientras que otros músculos las mantienen en posición y lo intercostales las fuerza hacia afuera, resultando de esta acción combinada el aumento máximo de la cavidad del pecho. Además de esto, las costillas superiores son también levantadas y forzadas hacia afuera por los músculos intercostales, lo que aumenta la capacidad de la parte superior del pecho a su mayor grado de extensión.
Conclusión: El trabajo sobre la respiración que se efectúa en yoga (Pranayamas) aumenta el volumen y el tiempo de estadía del O2 en los pulmones, aumentando de esta manera el O2 en sangre y por ende la disponibilidad de este recurso para el metabolismo de cada una de las células de nuestro organismo.
Regulación Hormonal:
El sistema endocrino es un conjunto de glándulas que tiene su función en todo el organismo a través de mensajeros químicos: las hormonas.
Las glándulas endocrinas vierten las hormonas directamente a la sangre y a través de ella llega a los tejidos donde ejerce su acción específica. Pueden actuar sobre un tejido determinado o sobre varios. Su actividad es de interacción: actúan unas sobre otras, con función antagónica o cooperativa. Regulan los procesos vitales y la morfogénesis del individuo.
La hipófisis o glándula pituitaria está situada en la base del cerebro, en una oquedad del cráneo llamado silla turca. Ha sido llamada también “cerebro endocrino” porque regula a todas las otras glándulas endocrinas, Consta de dos partes, el lóbulo anterior o adenohipófisis y el posterior o neurohipófisis.
El lóbulo anterior produce cinco tipos de hormonas: 1) la somatotropina hormona del crecimiento: la secreción de esta hormona está controlada por el hipotálamo, el cual hace que disminuya a partir de la adolescencia, aunque nunca lo anula, 2) la tirotropina: es una hormona qu controla la secreción de la glándula tiroídea. Bajo su estímulo funciona la tiroides que produce a su vez otras hormonas. 3) corticotropina: controla la secreción de las grlándulas suprarrenales, que a su vez regula la secreción de corticotropina. Es un círculo en el que ambas se controlan mutuamente 4) prolactina: es una hormona propia de la mujer. Se segrega los últimos días del embarazo y estimula tanto el crecimiento de las mamas como su secreción. 5) hormonas gonadotrópicas u hormonas sexuales: hormona estimulante del folículo y hormona luteinizante.
La hipófisis anterior está controlada por una serie de sustancias fabricadas en el hipotálamo cerebral. Estas sustancias llamadas factores hipotalámicos, son seis, una por hormona. De ellos cinco son estimuladores y una inhibidora, el de la prolactina.
La hipófisis posterior es el depósito de dos hormonas: 1) la hormona antidiurética o vasopresina que reduce la eliminación urinaria y 2) la ocitocina.
La glándula tiroides está ubicada delante de la tráquea. Produce una hormona llamada tirotoxina que, a través de la sangre, aumenta el metabolismo de todos los tejidos corporales, es decir, aumenta el consumo de O2 y de glúcidos, lípidos y prótidos. Actúa sobre el crecimiento estimulando los cartílagos de conjugación de los huesos.
Otra hormona que es secretada por la tiroides es la calcitonina que interviene junto con la hormona paratiroidea en el metabolismo del calcio y en la formación y control de la osificación.
Las paratiroides se ubican cerca o adheridas a la glándula tiroides. Segregan una hormona, la paratiroidea que ayuda al control del calcio en la sangre y del líquido extracelular. Cuando el nivel de calcio en sangre disminuye su hormona hace que parte del calcio de los huesos pase a la sangre, aumente la absorción de calcio en el intestino y disminuya la eliminación por el riñón, es decir, tiene el efecto contrario a la calcitonina.
El páncreas secreta dos hormonas: 1) la insulina que estimula la absorción de la glucosa por las células, fundamentalmente por las del hígado y el tejido muscular, para que se transformen en glucógeno. Se produce así una disminución de glucosa en sangre. Y 2) el glucagón que tiene una función antagónica a la de la insulina, estimula la descomposición en el hígado del glucógeno para dar origen a moléculas de glucosa. Produce un aumento de glucosa en sangre..
Las glándulas suprarrenales se disponen encima de cada riñón. La corteza suprarrenal segrega corticoides: los mineralocorticoides que regulan las cantidades de determinados elementos en el líquido extracelular, sobre todo el potasio, el sodio y el cloro, los glucocorticoides, como el cortisol, que incrementa la glucosa en sangre ya que impide su uso por las células y estimula la formación de glucosa en el hígado. También actúa sobre las proteínas y las grasas y hormonas sexuales.
La médula suprarrenal segrega adrenalina y noradrenalina. La adrenalina aumenta el consumo de O2, la temperatura corporal, la producción de calor, produce dilatación de vasos sanguíneos que aumentan así la irrigación del músculo del corazón y otras vísceras como el hígado. Relaja los músculos lisos del aparto digestivo y respiratorio. La noradrenalina eleva la presión sanguínea por contracción de los vasos.
Las gónadas además de fabricar las células germinales fabrican una serie de hormonas que estimulan el funcionamiento de los órganos sexuales y dan a cada uno el aspecto característico para que un sexo se diferencie fácilmente del otro.
Para entender la interacción del sistema endocrino vamos a definir Homeostasis y a dar algunos ejemplos.
El vocablo homeostasis se compone de dos voces provenientes del griego que significan: homos = igual y stasis = estado, es decir estado constante. Es un requisito primordial para la continuidad de la vida de un organismo que se mantengan constantes las condiciones físicas y químicas de su medio interno.
Existe un intercambio constante de moléculas entre la sangre y el líquido extracelular que baña cada célula, es la composición estable de la sangre la que hace posible que se mantenga la invariabilidad del líquido extracelular. La composición constante del líquido extracelular protege a cada célula de los cambios que se producen en el medio externo. Por ejemplo:, si una persona se introduce en un baño caliente, la temperatura de las células en el hígado, el corazón, el intestino y en el páncreas no se altera.
El aparato circulatorio (sangre, arterias, venas, etc.) es vital para el mantenimiento de la homeostasis. Es responsable de proporcionar metabolitos a los tejidos y de eliminar los productos de desecho, así como de participar en la regulación de la temperatura y en el sistema inmune. Sin embargo, los niveles de sustancias dentro de la sangre se encuentran bajo el control de otros órganos: el aparato respiratorio (pulmones) y el sistema nervioso regulan el nivel de dióxido de carbono que existe en la sangre y en el líquido extracelular; el hígado y el páncreas controlan la producción, el consumo y las reservas de glucosa; los riñones son responsables de la concentración de hidrógeno, sodio, potasio, e iones fosfato del organismo; y las glándulas endocrinas controlan los niveles de hormonas en la sangre. El hipotálamo desempeña un papel decisivo en la homeostasis: recibe información del cerebro, del sistema nervioso y del endocrino, y la integración de todas estas señales hace posible que sea capaz de controlar la termorregulación, el balance de energía y la regulación de los fluidos corporales, influyendo sobre la conducta (por ejemplo, el hipotálamo es responsable de la sensación de hambre), y exteriorizando su respuesta a través del sistema endocrino y del sistema nervioso.
Nivel de glucosa: Para el estado de salud del ser humano es muy importante que los niveles de glucosa en la sangre se mantengan como vimos mas arriba. La glucosa es utilizada por todas las células del organismo como 'combustible'. La glucosa penetra en el torrente sanguíneo procedente del intestino, donde se absorbe durante la digestión o a partir de las reservas de glucógeno que se localizan en su mayoría en el hígado. Cuando los niveles son elevados, la glucosa se transforma en glucógeno y se almacena. Los niveles sanguíneos de glucosa están controlados por seis hormonas: la insulina, la hormona del crecimiento, el glucagón, los glucocorticoides, la adrenalina y la tiroxina.
La glucogenolisis, la obtención de glucosa a partir de las reservas de glucógeno, está estimulada por todas estas hormonas con excepción de la insulina, que la inhibe; la insulina estimula la glucogénesis, la producción de glucógeno en la sangre a partir de glucosa. El páncreas genera insulina cuando los niveles de glucosa son elevados, lo que origina un descenso de los niveles de glucosa en la sangre —un ejemplo de retroalimentación negativa.
Termorregulación: Los organismo homeotermos cuentan con mecanismos físicos, químicos y nerviosos que les permiten regular la producción, conservación y pérdida del calor resultante del metabolismo.
Cuando es necesario generar calor el sistema nervioso perisférico estimula las contracciones musculares. Cuando el músculo se contrae ocurren en el fenómenos metabólicos que originan calor.
El sistema nervioso autónomo actúa sobre los vasos sanguíneos superficiales provocando la vaso dilatación que lleva a la pérdida de calor o la vasoconstricción que provoca la conservación del calor.
La corteza cerebral favorece la pérdida de calor por un mecanismo respiratorio que consiste en un tipo de respiración rápida y superficial (jadeo).
El hipotálamo influye por intermedio de neurohormonas en la hipófisis. Y esta a su vez segrega hormonas que activan las funciones endocrinas de la tiroides (síntesis de tiroxina que actua en el metabolismo) y las suprarrenales (secreción de adrenalina y noradrenalina de acción vasoconstrictora)
Regulación de la presión: la constancia de la presión sanguínea es importante para lograr una distribución adecuada de la sangre por todo el cuerpo, asegurando así el trasporte de nutrientes y el acarreo de los productos de desecho del metabolismo.
Cuando hay una caída de la presión sanguínea se produce una disminución de la presión arterial en los riñones. Esto determina la secreción de una sustancia cuya función es transformar otra sustancia del plasma sanguíneo en una hormona llamada angiotensina que eleva la presión sanguínea por vasoconstricción del sistema arterial y además influye en la hipersecresión de aldosterona que por su parte aumenta la retención de agua y cloruro de sodio, todo lo cual aumenta y normaliza la presión sanguínea.
Mucho antes de que los modernos científicos supieran sobre las glándulas endocrinas y sus funciones, los yoguis recomendaban ejercicios para estas importantes glándulas.
El completo desarrollo, diferenciación y función de las distintas partes del cuerpo es posible solamente cuando hay una actividad equilibrada en las glándulas de secreción interna.
Con ayuda de algunos ejercicios yóguicos y una dieta adecuada, las hormonas pueden mantenerse en perfectas condiciones.
Halasana o postura del arado, Sarvangasana o postura de la vela y Matsyasana o postura del pez, regulan la actividad de la glándula tiroides.
Cuando la producción de hormona tiroides es inadecuada para una salud normal la proporción de oxigeno se reduce y el metabolismo basal puede subir hasta un cuarenta por ciento por encima de lo normal para la talla, peso y edad de la persona.
Posturas como la cobra (Bhujangasana) y el arco (Dhanurasana) estimulan las glándulas suprarrenales.
Ardha Matsyendrasana o torsión espinal regula la secreción de la adrenalina y activa también el páncreas por lo que evita las tendencias diabéticas.
Se ha observado que las emociones mentales, como aflicción, cólera, celos, odio, amor y envidia afectan nuestros cuerpos, especialmente los sistemas endocrino y nervioso, de acuerdo con su grado de intensidad. El sistema endocrino está controlado por los nervios simpáticos y parasimpáticos.
Durante el temor o la cólera es frecuente observar como el corazón late mas aprisa. Las emociones afectan a las glándulas adrenales, las cuales segregan dosis de adrenalina. La adrenalina aumenta el flujo sanguíneo, acelera los latidos del corazón y eleva la presión de la sangre.
Las posturas de yoga ayudan a fortalecer el sistema a través del ejercicio y también someten a control las emociones por medio de la concentración y el relax.
La meditación produce un estado fisiológico de profunda relajación unido a un estado mental plenamente despierto y particularmente alerta. Lleva al organismo a un ritmo metabólico mas bajo y a una disminución de los ritmos cardíaco y respiratorio. En síntesis, la meditación genera un estado hipometabólico, es decir, reduce la utilización del oxígeno y la producción de dióxido de carbono.
La concentración de lactato en la sangre disminuye bruscamente durante la meditación, casi cuatro veces mas rápidamente de los que lo haría en una persona que estuviera descansando completamente distendida en una situación segura y tranquila. El nivel de lactato en la sangre está relacionado con la ansiedad y la tensión , y el bajo nivel apreciado durante el curso de la meditación está muy probablemente motivado por el estado de relajación en que se encuentra la persona que medita.
Conclusión:
El yoga, tanto desde las Asanas o posturas que actúan masajeando los órganos internos y estimulando el buen funcionamiento de las glándulas endocrinas, como desde las técnicas de relajación (Yoganidra) y de meditación (Dhyana) actúa regulando el metabolismo basal del individuo.Así como el conjunto de células que forman el organismo actúan en conjunto como un todo, las distintas prácticas: externas e internas del Hatha Yoga se interrelacionan e interactúan aumentando el efecto benéfico sobre el individuo.
BIBLIOGRAFÍA
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· “Chackras Kundalini” – Hiroshi Motoyama
· “Ciencia Hindú Yogi de la Respiración” - Yogi Ramacharaka
· “Como Meditar” – Lawrence LeShan
· “El Gran Libro de la Salud”- Selecciones Reader`s Digest
· “El Hatha Yoga” - José Maureira
· “El Libro de Yoga” – Swami Vishnudevananda
· “El yoga Terapéutico” Vol I – Jacquemart y Elkefi
· “Enciclopedia Medline de la Salud”
· “Enciclopedia Microsoft Encarta” Online 2008
· “La respiración y el diafragma” - Ada Beatriz Saliz de Lamboy
· “Metabolismo y Yoga” – José Maureira
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