Instituto Yoga Kai Palermo Soho Buenos Aires
Director José Maureira


YOGA Y LOS ARQUETIPOS

Por Agostina, Agustina, Karen y Alejandra Filomena

Profesorado de Yoga - Yoga Kai 2008


INTRODUCCION

La psique del ser humano esta compuesta por dos grandes estructuras: la conciencia (personalidad y el yo) y lo inconsciente.
 Lo inconsciente es lo indefinible e ilimitado de la personalidad. No se conoce su naturaleza pero si sus efectos. Se encuentra aquello que es reprimido de la conciencia y lo que nunca traspaso el umbral de la misma. El inconciente se compone por el inconciente individual (sombra, traumas, complejos) y el inconciente colectivo.

El inconsciente no solo esta formado por elementos adquiridos durante la existencia individual, los cuales constituirían el inconsciente personal, sino que existirían elementos que desbordarían lo meramente personal, los cuales fueron designados por Jung como inconsciente colectivo. Dentro del inconsciente colectivo encontramos la Kundalini, el karma de otras vidas y los arquetipos.

DESARROLLO

Los Arquetipos son modelos de conducta de la psique. Representan patrones fijos de comportamiento, como una especie de reflejo que manifiesta los aspectos del inconsciente personal y colectivo. Estos estarían determinados por las diferencias  culturales e individuales debido a la forma en que una sociedad enseña y transmite sus valores. Surgen de la experiencia humana universal ya que todo ser humano hereda las mismas imágenes arquetípicas básicas.

Dentro de los arquetipos fundamentales para la psicología analítica se encuentra el anima y animus. Para Jung, el personaje conforma la cara exterior de la psiquis, dado que es el rostro que se muestra al mundo. A la cara interior del psiquismo la designa bajo los términos “ánima” (la parte femenina dentro de la psiquis del hombre) y “ánimus” (la parte masculina dentro de la psiquis de la mujer), entonces podemos decir que el ánima representa el lado femenino de la psiquis del varón; y el ánimus es la parte masculina de la psiquis femenina.

Cada hombre lleva dentro de su psiquis una estampa de todas las impresiones producidas por la mujer a través de los siglos. Lo propio sucede con las mujeres y el ánimus. Dicha estampa, imagen o rastro es inconsciente, y tiende a ser proyectada hacia la persona amada.

Estos opuestos complementarios fundamentales denominados Anima y Animus donde el primero encarna al inagotable principio femenino, la oscuridad, la entrega, la sensación, la creatividad, la noche, la plata, la luna, etc.; mientras que el segundo, representa la fuerza del elemento masculino, es decir, el oro, el sol, lo que hiende y penetra, el poder de decisión.... Esto se equipara a la rueda del Ying ( anima- elemento femenino) y Yang (animus, elemento masculino).

 Estas dos fuerzas simbolizan -para la cultura oriental- el principio de la dualidad, presente en todos los elementos de la naturaleza. La armonía surge del equilibrio de estas dos fuerzas que se oponen y se complementan.

 Es importante que tengamos en cuenta que cuando hablamos de equilibrio no decimos que debe haber igual cantidad de una fuerza como de la otra, sino de armonía energética.

Un elemento puede tener mayor cantidad de fuerza yin o yang, pero se equilibra con otro que le da lo que compensa esa carencia. En el equilibrio y la perfección de la naturaleza, a cada fuerza le corresponde otra opuesta que la complementa. Esta dualidad se encuentra por ejemplo en el día y la noche, en lo oscuro y lo claro, en lo pasivo y lo activo, en la quietud y movimiento, en la paz y guerra o en la madre y el padre.
 
Particularmente en el yoga, el sol y la luna simbolizan la principal dualidad de fuerzas que operan dentro del ser humano. El sol representa el nadi píngala que conduce la energia vital (lo masculino, lo masculino en el inconsciente de la mujer: animus) y la luna, el nadi ida (lo femenino, en la mujer y en el inconsciente del varon: anima), que conduce la energía mental.
 
 Ida y Pingalá son corrientes situadas a los lados de la columna vertebral que suben desde la base del cuerpo creando curvas llamadas nadis o conductores del prana que se cruzan a la altura de los diferentes chakras, yendo a parar finalmente al centro ajna. Sushumna es el canal central en cuya base, dice la tradición, duerme enroscada la Kundalini.
 
 Ambas representan la fuerza mental y la fuerza vital que opera en nuestro cuerpo-mente y  están íntimamente relacionadas, de manera que el prana fluye en la mente y la mente fluye en el prana.  Todas las actividades humanas están sustentadas por la interrelación de estas dos energías. La actividad de los nadis fluctúa de manera que unas veces prevalece el funcionamiento de ida y otras el de pingala -aquí retomamos el hecho de que  el equilibrio está formado por la armonía energética, y no por una igualdad de ambas corrientes-.
Cuando predomina la actividad de un nadi también prevalece la actividad de la fosa nasal, cadena nerviosa y hemisferio cerebral asociados.  El alternar el equilibrio de ambos nadis genera la armonía del cuerpo físico y de la mente, y el equilibrio entre las tendencias de extroversión e introversión de la persona.   Cuando domina la actividad del nadi ida es mayor el flujo respiratorio de la fosa izquierda, mientras que cuando prevalece la del nadi pingala favorece el flujo de la fosa. A lo largo del día y la noche el flujo respiratorio va cambiando alternativamente de una fosa a la otra en intervalos de una o dos horas.  Esto que se alterna asegura el equilibrio del cuerpo-mente y es regulado o condicionado por distintas variables: la posición del Sol y la Luna, el clima, la actividad que desarrolla la persona, etc.

 Específicamente, en el nadi ida gobierna el funcionamiento del sistema nervioso parasimpático, que tiene la emisión de relajar las funciones corporales y conservar la energía. Por ejemplo, relajar los músculos superficiales, disminuir la temperatura corporal del cuerpo y frenar el ritmo cardíaco, entre otros. La fosa nasal izquierda y el nadi ida están así mismos vinculados con el hemisferio cerebral derecho, que gobierna el lado izquierdo del cuerpo y está relacionado con la actividad de los órganos de los sentidos. Por lo cual cuando prevalece la respiración de la fosa nasal izquierda, dominan en el ser humano la actividad del sistema nervioso para simpático y el hemisferio cerebral derecho, con todas sus características y funciones.
 Por otro lado, en el nadi pingala rige el sistema nervioso simpático del lado derecho del cuerpo. El sistema simpático trabaja sincronizado con el sistema parasimpático, ambas cadenas del sistema nervioso autónomo se complementan mutuamente y crean equilibrio en todas las funciones corporales.  El sistema nervioso simpático es el encargado de preparar el organismo para afrontar la interrelación con el mundo exterior, y se ocupa principalmente de energetizar el cuerpo, aumentar la temperatura corporal, estimular el ritmo cardíaco y liberar la adrenalina que provoca una estimulación a los músculos, entre otros.

CONCLUSION
  La armonía de ida y pingala  se consigue con la práctica de las técnicas de yoga, y tambien abarca todos los aspectos de vida del practicante.
Cuando se iguala el flujo respiratorio de ambas fosas nasales, de forma natural o por la practica de yoga, se equilibran ida y pingala y se activa el nadi shushuma. En ese momento la energía espiritual puede ser despertada y dirigida a través de ese canal energético de la columna (sushuma) hacia el cerebro.
Si se logra llegar esta energía hasta los centros superiores de la cabeza, estimula las áreas dormidas del cerebro y el practicante podrá trascender al estado mental ordinario, remontándose a elevados estados de conciencia.

El sujeto debe enfrentarse a su propia imagen, la que oculta tras su persona, para lograr la integridad psiquica del individuo debe tomar contacto con su sombra.

YOGA significa UNION, de nuestro inconciente con el conciente, de ida y pingala, de nuestra conciencia individual con la conciencia universal:  “Hacemos yoga para ampliar nuestra personalidad y expandir nuestra conciencia.”

BIBLIOGRAFÍA

*Arquetipos e inconciente  colectivo, C G Jung, Ed. Paidos
*http://www.alcione.cl/nuevo/index.php?object_id=249
*http://es.wikipedia.org/wiki/Arquetipo_(Jung)
 

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