Yoga y alimentación: dos complementos de la salud. Autora: Gabriela Mendoza
Profesorado de Yoga - Yoga Kai 2008
“Lo que mantiene la salud, cura la enfermedad”
Hipócrates
A través de la práctica del yoga y una alimentación adecuada, podemos
encontrar un modo de conquistar la salud y felicidad, y el equilibrio para evitar enfermedades.Desarrollo:
El fin de la práctica de yoga es ayudarnos a mantener la salud, encontrar el bienestar y la felicidad física, mental y espiritual, sintiéndonos armonizados y equilibrados y por ende, con un mayor aprecio por la vida.
La práctica disciplinada del Yoga, nos conduce a lograr la armonía con las Leyes Universales, y vivir en perfecto equilibrio.
“El yoga es un sistema de vida natural, que resulta altamente efectivo para normalizar las funciones del cuerpo y sentir un bienestar permanente y estable en cuerpo y mente” (José Maureira)
La salud es el estado de equilibrio fisiológico de una adaptación conciente a nuestras condiciones naturales de vida. Cuando esas condiciones naturales de vida se desequilibran aparecen los síntomas de la enfermedad.
Según Hipócrates, los síntomas no son la enfermedad, sino una manifestación de los esfuerzos que realiza el organismo para recuperar su equilibrio. La enfermedad es una crisis de purificación humoral, de limpieza orgánica y de eliminación de toxinas. Por ello, es imprescindible, gobernar nuestra propia conducta para conservar la salud y también para su recuperación. Cada parte del cuerpo, al relacionarse con otra, forman una perfecta simbiosis, la salud dependerá de las relaciones entre una y otra. La enfermedad se ha creado a partir de hábitos erróneos, con lo cual al cambiar este patrón por hábitos más saludables, evidentemente, el organismo va a proyectar una respuesta: la curación. La curación, es “esa” respuesta natural del organismo.
Y las proyecciones, también las realizamos con nuestro cuerpo: lo proyectamos como si fuera nuestro amigo/enemigo, y cuando enferma, nuestro desconocimiento es tal, que no sabemos qué hacer. Cuando nos acercamos al cuerpo te das cuenta de su sencillez, ya que este responde de forma inmediata. El cuerpo es esa máquina perfecta que vuelve a su estado de equilibrio natural: pero para ello hay que conocer y conocerlo, porque conocerlo es el primer paso para dominarlo. Según el Dr. J. Esteve Dulín: “Es la Natura Medicatriz, la que protege, inmuniza y cura,… la fuerza vital que heredada al nacer trabaja por el todo y por las partes, y es a la vez uno y múltiple. Es la naturaleza la que cura la enfermedad y halla las vías necesarias, siempre que no estorbemos su acción. La naturaleza basta en todo, para todo
Y el yoga contribuye al retorno a la naturaleza, porque ese estado de bienestar que el yoga propicia, nos hace cada vez más saludables y nos lleva a ver la vida con mayor aprecio, con más tolerancia y comprensión. Esta filosofía práctica de vida, de más de 5000 años, basa su trabajo de evolución en la ampliación de la energía: y tiene como meta: llegar al estado de hiperconciencia llamado samadhi*. Ese estado se logra acompañándolo con hábitos saludables, ya que como decía Hipócrates “somos lo que comemos”, y es natural pensar que aquello que ingerimos, va a influir en nosotros, física y emocionalmente, por ello la insistencia de adoptar una alimentación conciente y acorde a la ética que cada practicante debe tener en su vida, y esa ética estará determinada por algunos principios fundamentales como el de la no violencia, que líneas mas abajo explicaré.
Por eso la nutrición que acompaña a las prácticas del yoga se basará en la ingesta de alimentos que posean cierta forma de energía biológica que existe en la materia viva. Esta bioenergía recibe el nombre de “prana”, que se define como cualquier tipo de energía manifestada biológicamente. Esa energía puede ser absorbida por la luz, el agua, el aire o los alimentos, por eso la importancia de la correcta elección de los mismos. Si ingerimos alimentos cadavéricos nuestra energía será lo que ese alimento es. Si nos alimentamos con vegetales crudos, aportamos a nuestro cuerpo células vegetales vivas con su energía específica.
Nuestras energías están en nosotros de dos modos; en estado potencial, o sea que el alimento, además de su valor nutricional, estimulará la liberación de nuestra energía potencial, o como movimiento o acción. Así lo manifiesta, José Maureira: “El fundamento del yoga, no está en el cuerpo, ni en su fisiología mecánica, sino en la energía vital”Otro de los aspectos a tener en cuenta es la práctica constante de las asanas*, los ejercicios de respiración, la relajación, la concentración, que influyen en los dos procesos básicos del metabolismo: en el catabolismo o eliminación de células viejas, y en el anabolismo que es la producción de células nuevas, y en el proceso de homeostasis que es la propia capacidad del organismo de autoequilibrarse, frente a diferentes circunstancias de cambios que el cuerpo tiene que enfrentar.
Las ásanas aportan vitalidad al cuerpo y equilibrio a la mente pues regulan el funcionamiento del sistema del sistema endocrino, del sistema nervioso central, que son la base de la salud. Las ásanas actúan directamente sobre las glándulas endocrinas, el sistema nervioso central, la psique, el esqueleto y la musculatura.
Con la práctica de los asanas, la regulación de la respiración; se purifica la sangre, los nervios y los órganos de nuestro cuerpo, relajando así el cuerpo y la mente. De esta forma, se facilita la concentración de nuestra mente, para el desarrollo de cualquier actividad, incluyendo las técnicas de meditación: a través de las cuales se podrán reducir tensiones incrementar el autocontrol, la sencillez y los pensamientos puros, y por ende mantenernos saludables.
Samadhi*: hiperconciencia, estado de gracia, identificación con el absoluto.
asanas**: posición física o técnica corporal del yoga, complementada por una actitud interior, mentalización, respiración específica, y ritmo.Si bien muchas veces tendemos a ver los problemas de salud, externamente, somos nosotros los creadores de nuestras dificultades, así, a través de la constancia, y la perseverancia, en la práctica del yoga podemos comprobar que muchos de nuestros problemas pueden ser resueltos mediante nuestra autodisciplina.
La alimentación:
La alimentación consiste en la obtención, preparación e ingestión de alimentos, siendo un acto voluntario. Por el contrario, la nutrición es un acto involuntario: es el conjunto de procesos fisiológicos mediante el cual los alimentos ingeridos se transforman y se asimilan, es decir, se incorporan al organismo de los seres vivos.
Por eso, los seres vivos, deben ser concientes (aprender) acerca de aquello que ingieren, para qué lo ingieren, cuál es su utilidad, cuáles son los riesgosLa alimentación tiene 3 objetivos:
a) fijar los tejidos del cuerpo, renovando constantemente los elementos que lo constituyen.
b) producir energías, equivalentes al desgaste que produce la actividad fisiológica
c) mantener el equilibrio del sistema nervioso, del que dependen las demás funciones.Por este motivo es tan importante la cuestión alimentaria, La dieta que propone el yoga es una dieta lacto-ovo-vegetariana. Los alimentos que recomienda, son frutas, verduras, legumbres, hortalizas y cereales; miel y en algunos casos, lácteos y huevos, y excluye totalmente todo tipo de carne.
La carne está fuera de la dieta del Yoga por respeto a la vida animal, al ejercicio de la no violencia, y a la no contaminación del cuerpo y el espíritu, pues al ingerir un “cadáver” se considera que se nos transmiten los sentimientos de dolor experimentados por el animal al momento de morir.
“Volver a la naturaleza”
”Aprende; todo se concede a la constancia, al tiempo. Cuida bien tu salud, dispensa con medida, alimentos al cuerpo y paz al espíritu” J. Esteve Dulín.
La tierra es el lugar donde podemos vivir sanos y felices, pero transgredir leyes naturales imperativas puede causar infinidad de problemas. Los mayores problemas provienen de la vida antinatural, del lujo de las grandes ciudades, de los vicios de los hombres.
VOLVER A LA NATURALEZA es la única solución a la multiplicidad de problemas que causamos por apartarnos de la misma. El mundo ha sido creado por el hombre, el hombre ha creado las estructuras obsoletas de las que reniega, y esas estructuras sólo pueden modificarse con su voluntad.
Según el Dr. J. Esteve Dulín: “Conocerse, es el primer paso, pero decisivo, para gobernarse a si mismo, y empezar a crear el mundo sin enfermos, sin explotación, sin miseria, y sin guerra donde reine la paz y la armonía que mucho soñamos.” ….“Orgánica y socialmente, sólo tiene el hombre el derecho al título de Rey de la creación, si realiza armónicamente, en su organismo y junto con los demás seres con los que tiene que convivir una perfecta simbiosis*, conquistando una verdadera plenitud en la salud, paz y alegría del vivir”.
El hombre podrá reencontrar el equilibrio perdido solo si puede volver a conectarse con la naturaleza, si puede vivir para respetarla, para extraer de ella racionalmente lo mejor que ella puede ofrecernos. Obviamente, este “aprovechamiento” debe realizarse en armonía, debe ser medido, equilibrado, con el fin que los recursos naturales sean aprovechados, y no abusados.
Los derechos de los animales:
“En el animal muerto queda retenida una cierta cantidad de vida psíquica inferior que al ser integrada en el organismo de otro ser viviente, recupera vitalidad sensitiva y andante” Leonardo Da Vinci
Tanto las sociedades hindúes, Jainistas y budistas, proclamaron un vegetarianismo amplio refiriéndose al principio de Ahimsa, que es un término en sánscrito, que se refiere a un concepto religioso que aboga por la no-violencia y el respeto a la vida. Es lo contrario a la himsa o daño.
Para los hindúes, es un pecado matar a animales inocentes con el fin de comerlos, ya que éstos, nacieron para desarrollar su propia vida en este mundo.
Habitualmente el término ahimsa, se interpreta como símbolo de paz y respeto hacia todos los seres capaces de sentir. La primera aparición de este término en el contexto de la filosofía india se encuentra en las escrituras hindúes llamadas Upanishads, que datan del año 800 A.C.
Significa también que el ser humano debe intentar, abstenerse a través de la acción, la palabra, o el pensamiento, de dañar a cualquier tipo a cualquier tipo de criatura
*Según la real Academia española, el término simbiosis es la: asociación de individuos animales o vegetales de diferentes especies, donde los simbiontes sacan provecho de la vida en común.
Significa también que el ser humano debe intentar, abstenerse a través de la acción, la palabra, o el pensamiento, de dañar a cualquier tipo a cualquier tipo de criatura viva. Ahimsa o el no-daño, por supuesto, implica no matar, ni causar cualquier dolor físico o emocional a cualquier ser vivo ya sea por los pensamientos, acciones o a través de la palabra, por eso el sistema nutricional que propone el Yoga, defiende la vida de los animales, o de cualquier ser vivo.
No matarás:
Según el Dr. J. Esteve Dulín: “La superioridad del hombre no sería tal si no fuera antes que nada, moral. Moral deriva de “moores”: costumbres. Moral es el bien, y el bien es lo que conserva la plenitud y conservación de la vida. …..Conservar la vida, es desde siempre el motivo que subyace en todos los actos racionales. Para la mente racional, el mandamiento “no matarás” debe aplicarse a todo ser viviente no dañino o peligroso para la vida humana. Todo vegetariano que se abstenga de matar animales para su consumo, seguramente, se negará con mayor razón a matar a otros seres humano, y a practicar contra ellos cualquier violencia, y fácilmente llegará a concebir la superioridad de la no-violencia”Las tres Gunas o las tres cualidades para una alimentación saludable:
Según la teoría del Samkhya de la India, la existencia manifiesta está formada por infinidad de elementos los cuales están regidos por tres cualidades o tendencias que llamamos gunas: Tamas, Satva y Rajas. Estas son las tres cualidades básicas de todas las cosas que existen en el universo. Todas las cosas y seres del universo, toda acción, emoción o pensamiento, responde a una mezcla de las tres gunas, variando su predominancia según su magnitud de manifestación, según sus hábitos, etc.,
Satva induce a la pureza, la concentración, rajas es la actividad, la pasión, la mente de mono, ir de aquí para allá y tamas es la pesadez, la oscuridad, la inercia, el sueño.
Si bien estas tres cualidades estarían siempre manifestadas juntas en todas las cosas, siempre predomina una entre las otras dos formas. La mente humana es activada hacia el equilibrio dinámico por las tres gunas: satva (pureza, concentración), rajas (actividad, pasión) y tamas (oscuridad, inercia).La composición mental de una persona se puede juzgar por la clase de alimentos que prefiere. Los yoguis creen que uno toma los alimentos que reflejan su nivel de pureza mental y espiritual.
Satva. El perfecto equilibrio: Los alimentos sátvicos, son los que incrementan la vida, la pureza, la fuerza, la salud, la alegría y el buen apetito, sus cualidades son ser sabrosos, oleaginosos, suculentos, nutritivos, saludables, placenteros, frescos, jugosos, untuosos, y placenteros. Los alimentos de cualidad satva, son los que potencian la vida, incrementan energía mental y producen alegría, serenidad y claridad, fuerza, salud, y el buen humor. Satva, es la estabilidad de la naturaleza. En el ser humano se manifiesta como la pureza de conciencia, la salud, y las cualidades positivas de la mente.
En cuanto a los alimentos, en el Yoga se prefieren los alimentos sátvicos, debido a que aportan al una tendencia hacia la paz mental y salud a su cuerpo, purifican y serenan la mente generando armonía y tranquilidad, proporcionan energía, aumentan la fuerza y la resistencia física. Estimulan la vitalidad, la energía, el vigor, la salud y el regocijo.
Desde el punto de vista energético estos alimentos limpian y purifican el sistema de nadis* o tubos astrales del cuerpo sutil, permitiendo que el prana o energía vital fluya libremente por todo el cuerpo astral. En lo posible, los alimentos deben ser muy frescos y naturales, cultivados de forma orgánica, sin modificaciones genéticas sin conservantes o aromas artificiales. Deben comerse del modo más natural posible: crudos, hervidos al vapor o ligeramente cocidos. Lo ideal es que sean ingeridos tal cual nos lo ofrece la naturaleza, sin cocciones.
Los alimentos sátvicos incluyen: los alimentos puros, crudos, frescos naturales, cereales, como maíz, trigo, arroz integral, avena, mijo y quinoa, leche, manteca, ghee (manteca clarificada), frutas frescas y secas, coco, legumbres o brotes de legumbres, nueces, almendras, y semillas, dátiles, brotes de cereales, tomates, avena, verduras, raíces, tubérculos, o brotes de legumbres, siempre y cuando se consuman con moderación y se hayan cultivado sin fertilizantes artificiales o sustancias químicas. Para endulzar, miel sin calentar, y azúcar sin refinar, (no es recomendable el azúcar refinada). Un poco de leche cruda, un poco de leche batida, yogur, aunque no son tan recomendadas. Si, a pesar de todo, se quieren consumir productos lácteos, hay que hacerlo con moderación, ya que aumentan la producción de mucosidad y obstruyen el fluir natural de la respiración. Para beber, agua pura.
Estos alimentos, son particularmente de productos jugosos, agradables al gusto y suaves al tacto, como así también de tamaño pequeño, pero de un alto contenido nutricional y son los más recomendados para lograr una buena salud y equilibrio energético.La cualidad rajásica: el sentimiento y el apego: La calidad Rajásica expande y profundiza el contacto de los sentidos con el mundo exterior; crea sentimiento y apego, y así, a través del tirón dual de penas y alegrías, sumerge al hombre más y más profundamente en la actividad, causan dolor, tristeza y enfermedades. Despiertan la sensualidad, la sexualidad, celos, enojos, fantasías, egocentrismo y pensamientos alejados de la espiritualidad. La personalidad rajásica tiende a una actividad incesante, hiperactividad y estados emocionales perturbados. Gran euforia y depresión son los polos entre los que oscila. Son personalidades que transitan pasiones fuertes e incontrolables.
Es la cualidad del mono, del que va de allí para allá, la mente que no descansa, que está en constante actividad. Son alimentos que excitan e intoxican. Es la lujuria, la ira, la codicia, el egoísmo y la violencia, su consecuencia es la barrera que separa a una persona de otra y a todas de la comprensión de lo divino. Rajas es la energía que genera discordía en la vida y guerras en el mundo.
Las cualidades de estos alimentos es que son muy salados, muy dulces, muy amargos, muy calientes, muy ácidos, secos y cálidos, muy picantes, muy aromáticos.
Nadis *: canales del cuerpo energético.Algunos alimentos rajásicos son: las bebidas alcohólicas, condimentos picantes, bocaditos fritos, carne roja, pescado, pollo, huevos, cebollas, ajo, limón, café, té, tabaco, el rábano, y los excitantes de toda índole integran esta categoría, así como las comidas muy condimentadas y saladas, los platos preparados plagados de productos químicos y los tentempiés, los refrescos, las mostazas tratadas, las especias fuertes. Las especias y los condimentos fuertes sobreexcitan la mente e irritan la membrana mucosa del intestino.
La cualidad tamásica: la inercia, la pesadez:
“A los tamásicos les gusta la comida rancia, insípida, podrida, corrompida y los desechos impuros” Bhagavad Guita, XVII, 8, 9 y 10.
La cualidad Tamásica oscurece la visión, y reduce el intelecto, multiplicando la indolencia, el sueño y la torpeza. Lleva al hombre por el camino equivocado, lejos de su meta. El primer paso en la disciplina espiritual (sadhana), es poner fin a la cualidad tamásica, este tipo de alimentos que deprimen, perturban y causan enfermedades. Conducen a la pereza, alejan de ideales, propósitos y motivaciones. Atenúan la tendencia al aislamiento crónico y a la depresión, y llenan la mente de tinieblas, rabia y pensamientos impuros. Es la cualidad de la inercia, la oscuridad y destrucción en la naturaleza. En el ser humano se manifiesta como un estado de pesadez y embotamiento, pesimismo, ignorancia, falta de sentido común, codicia, dudas y pensamientos criminales. Llevan a la glotonería, la indulgencia y flojera. El tipo de personalidad que se manifiesta es desganada, oscura y con tendencia a la inercia. De las tres gunas esta es la guna más densa a nivel energético, y la primera que es necesaria ir disminuyendo para llegar a la finalidad del Yoga.
Los individuos que prefieren este tipo de alimentos suelen sobrecocinar o comer crudas, o mal cocidas sus comidas. También se consideran tamásicos los alimentos procesados o envasados en latas. Son alimentos secos, de mal sabor o aroma desagradable. Los alimentos tamásicos incluyen la comida rancia y podrida, así como la fruta demasiado madura o demasiado verde. También abarcan la comida fermentada, quemada, frita, asada a la parrilla o recalentada muchas veces, los platos medio guisados, demasiado guisados o recocidos, así como los productos caducados o los que contienen conservantes, los productos cultivados con fertilizantes y sustancias químicas.
Algunos de los alimentos tamásicos son: la carne, el pescado, las bebidas alcohólicas, el cigarrillo, la marihuana y el opio, el vino, el ajo, la cebolla, los alimentos con grasa y fécula, el exceso en el dormir y en el comer.
Algunas consideraciones para una correcta alimentación:
“Comer tranquilamente, en paz, armónicamente”:
Generalmente, solo se dedica un tiempo breve a la ingesta de comidas, lo cual es un error: se engulle rápidamente los alimentos, aprovechando ese tiempo destinado a comer, para realizar otras actividades, leer el diario, seguir trabajando, oír los noticieros, jugar en la computadora, discutir y hasta pelear. La consecuencia será lo que es: una mala digestión. Por eso es importante un lugar agradable, palabras positivas, buena compañía. Cuando ingerimos los alimentos, no deberíamos pensar en otras actividades, ni utilizar palabras negativas, ya que surgirán en nosotros ideas relacionadas con dichas palabras. Demasiada conversación mientras comemos también nos daña.Comer moderadamente, en silencio, despacio, masticar bien, a horas establecidas, tener sentimientos y pensamientos sátvicos, y en un lugar fresco y aseado. Consumir los mejores alimentos que podamos permitirnos. Calentar los alimentos lo menos posible, nunca recalentarlos. Consumirlos preferentemente crudos. Tomar zumos naturales con la pulpa. No olvidar las reglas de la correcta combinación de alimentos. Ayunar un día por semana, y beber agua pura, té de hierbas, fruta licuada o leche de almendras.
La fruta y varios productos lácteos son sátvicos, siempre que se consuman con moderación y hayan sido cultivados/preparados de forma correcta.
“Evitar los siguientes productos”:Se deben evitar los productos cultivados con fertilizantes y sustancias químicas, tratados con conservantes por motivos de almacenamiento y transporte. Productos industriales procesados. Alimentos recalentados. No guardar en el freezer alimentos recalentados para recalentarlos posteriormente y consumir. Alimentos fritos, braseados y asados. Bebidas alcohólicas y bebidas suaves no naturales (coca colas, etc.). Tabaco y drogas. Grasas animales, margarina, carne, pescado, mariscos. Azúcar refinada, dulces y helados industriales. Chocolate, café y té. Harina refinada y productos elaborados con harina refinada, como pan, galletas, pastas, macarrones, espaguetis. Leche pasteurizada, esterilizada, así como sus derivados (este tema es discutible, ya que muchos autores recomiendan el uso de lácteos con moderación) Sal, vinagre, salsas elaboradas industrialmente, y las especias y hierbas rajásicas y tamásicas.
Diferentes tipos de alimentación:
Haciendo un poco de historia, se puede afirmar que el hombre desde sus comienzos adoptó básicamente la ingesta de frutas, lo cual podía obtener con un mínimo esfuerzo, pero por las glaciaciones que afectaron la tierra en los últimos miles de años, el ser humano tuvo que salir a buscar nuevos alimentos, para poder conservarlos en las cavernas. Es así como se incorpora la carne a la alimentación humana.
El consumo de frutas crudas, le permitía sentirse fuerte, sin dejar residuos en el organismo, y depuraba su sangre. Este primer sistema alimentario, a base de frutas es llamado el frugivorismo, y es el primero de los ocho sistemas nutricionales de la especie. Realizaré brevemente la explicación de cada uno de los sistemas:
Frugivorismo: este sistema nutricional está basado en la ingesta exclusiva de frutas frescas y secas.
Carnivorismo: la base nutricional de este sistema es la carne. En la actualidad, el sistema utilizado por el ser humano es el carnicerismo, ya que el hombre no es quien caza sus presas, sino que se alimenta de restos de animales que otros mataron. Esta carne es conservada, por medio de la cadena de frío y tratada con productos químicos, con el fin de retrasar su putrefacción y realzar su color.
Omnivorismo: en este sistema alimentario los animales comen todo tipo de alimentos, esto trae como consecuencia que quienes tienen esta práctica tengan un olor particular, provocado por la eliminación de toxinas. (ej. los cerdos, el oso, el chivo). Muchos seres humanos, se alimentan de todo tipo de productos, ya sea, en conservas, enlatados, refinados, y desvitalizados, cargados de químicos, conservantes, con agregados de azúcar y sal. Esto provoca indigestiones y que las funciones de los órganos destinados a la asimilación de los alimentos sean sobreexigidos, con su posterior degeneración.
Cerealismo: los cereales ocupan la mayor parte de la dieta y tiene su origen cuando el hombre comienza una vida sedentaria y comienza a cultivar los granos para poder conservarlos en tiempo de escasez.
Vegetarianismo: aquí se excluyen todo tipo de carne y sus derivados. Este tipo de alimentación se compone de frutas, hortalizas, cereales, productos lácteos y huevos. Se utilizan además especias, y es la opción mas utilizada para los practicantes de yoga.
Vegetalianismo (incluye lácteos): Tiene las mismas características que el sistema anterior, pero excluye los huevos.
Vegetarianismo puro: aquí se utilizan las hortalizas, frutas, cereales, crudos y cocidos. Se excluyen todos los productos y subproductos de origen animal (huevos, lácteos)
Naturismo: se consumen sólo productos en su forma natural, sin cocimiento, esta corriente también recibe el nombre de crudivorismo.
Puede llamarse vegetariano, a quien lleva una vida que no exige sacrificio de ninguna vida animal. El método vegetariano, comprende, además medidas generales de higiene natural, como es la vida al aire puro, aseo, ejercicios y reposo, así como un perfecto equilibrio mental y espiritual, sin lo cual no se puede aspirar a una perfecta salud.
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Según Edgardo Caramella, estas son las algunas de las razones de porque el hombre es vegetariano;En primer lugar, el cuerpo del hombre está constituído como el cuerpo de los antropomorfos. Se compone de la misma estructura ósea, está organizado del mismo modo, hay una gran similitud muscular, y similitud, también en las glándulas salivales, hepáticas y digestivas. Enumeraré como está constituído su cuerpo a fin de demostrar la naturaleza vegetariana del ser humano.
Los brazos y piernas:
Las manos del hombre son muy diferentes de las de los animales carnívoros, ya que igual que las del mono, están adaptadas para la tarea de arrancar hierbas y verduras, subir a los árboles y tomar los frutos. Por su parte, los pies poseen una arco formado hace miles de años, como consecuencia de saltar de rama en rama. Además el hombre posee, igual que el mono un tendón de Aquiles que les permite estar de pie, y estar erguidos. Los carnívoros no cuentan con esta posibilidad.
Las uñas del hombre son algo curvadas, débiles y protegen la punta de los dedos, no sirven para atrapar presas y para desgarrar. Los animales carnívoros, por su parte poseen garras en vez de uñas, fuertes y encorvadas, a modo de garfios.
La piel y el sudor:
La piel de los carnívoros, no tiene poros, por eso están imposibilitados de sudar, sólo transpiran por la lengua y por las patas. El sudor de la piel en el hombre, ayuda a expulsar gran parte de las toxinas del cuerpo.
La dentadura:
Los animales carnívoros, tienen, caninos bien desarrollados y puntiagudos que le permiten matar con facilidad su presa y desgarrar su cuero y su carne. Las muelas están poco desarrolladas, mastican muy poco los alimentos, ya que el proceso digestivo se realiza en el estómago pasando por los ácidos de los jugos gástricos, los cuales deshacen el alimento.Por otra parte, los herbívoros, frugívoros y humanos tienen unos molares muy desarrollados y caninos pequeños y sin filo. El ser humano necesita masticar mucho los alimentos, ya que su proceso digestivo se inicia en la boca, logrando que el bolo alimenticio llegue al estómago suficientemente triturado.
La saliva:
La saliva del hombre y de los antropoides es diferente de los animales carnívoros. En los carnívoros, la saliva tiene fermentos digestivos más poderosos, este mastica poco y a través de su saliva extremadamente ácida ayuda al estómago a realizar el proceso digestivo.
En cambio la saliva del hombre es menos ácida y mas bien alcalina, adecuada para disolver los almidones y féculas.
El jugo gástrico:
Los animales carnívoros poseen un jugo gástrico 12 veces más ácido que el ser humano, la digestión de la carne se realiza en la región gástrica, mientras que en el ser humano, se realiza en los intestinos. Si obligamos a nuestro estómago a digerir más ácido clorhidrico, de lo que puede, finalmente terminará irritándose, ulcerándose e inflamándose.
El jugo pancreático:
Este juega un papel importante en la función de los intestinos, ya que el el jugo pancreático, es el responsable de asimilar las grasas y mantener la normalidad del nivel glucogénico en sangre e hígado, la degradación de esta función puede provocar diabetes. Los animales carnívoros poseen el doble del jugo pancreático que los hombres.
Los intestinos:
El ser humano posee intestinos muy largos, miden varias veces la estatura del hombre, en cambio los animales carnívoros poseen intestinos muy cortos que le permiten asimilar y excretar la carne, previniendo intoxicaciones producidas por la descomposición de la misma.
Los riñones:
La función renal es excretora, tanto en animales carnívoros como en el hombre. Cuánto mas carne consuma el ser humano, más trabajaran sus riñones y más fuerte y tóxica es la orina. Esto hace que los tejidos por donde circula la orina se irriten y se inflamen, provocando artritis.
El hígado:
El hígado es el encargado de realizar diversas acciones. Entre ellas, es el encargado de controlar todo lo que se vierte a la sangre. Mientras que en animales carnívoros el hígado está preparado para eliminar la sobrecarga de grasas y toxinas, en el ser humano el hígado está poco preparado para estos menesteres.
Ley de Kouchakof:
El Dr. Kouchakof, médico ruso emigrado inició en Francia, en 1928 y continuó en Suiza, gran cantidad de estudios sobre la alimentación humana: así experimentó la diferencia nutricional entre alimentos crudos y cocidos a fuego directo, baño maría o autoclave. Comprobó que la ingesta de comida cocida determina el aumento de los glóbulos blancos (tal aumento produce normalmente una reacción defensiva en estados febriles o en intoxicaciones o infecciones). Los alimentos naturales, en estado crudo, bien masticados y ensalivados, se digieren normalmente, sin incidir en la formación de glóbulos blancos en la sangre.
Kouchakof realizó 2000 observaciones con diferentes alimentos y aseguró que cada alimento posee su “temperatura crítica”, después del cual su ingestión determina un aumento en su forma leucocitaria (aumento de glóbulos blancos). Constató también que ese aumento no se produce con una comida cruda, o con una mezcla de alimentos crudos y cocidos. Otro de los estudios que realizó fue mezclando alimentos crudos con conservas, con lo cual la reacción volvió a repetirse, los glóbulos blancos aumentaron. Así demostró que aunque los alimentos cocidos, conservan los mismos elementos químicos, difieren notablemente de los naturales y crudos. Mezclando alimentos crudos con cocidos, se puede evitar la reacción de Kouchakoff, no así con los alimentos cocidos.
Las células que actúan en la digestión, tienen un papel fagocitario, son las encargadas de luchar contra los microbios o toxinas que penetran en el organismo. Este sistema de defensa, solicitado varias veces al día, produce un desgaste acelerado de energía vital, y puede constituir una causa de la vulnerabilidad a las infecciones. Esta reacción disminuye naturalmente la resistencia del organismo a las agresiones.
La sobrealimentación:
Llamamos sobrealimentación al proceso por el cual ingerimos más alimentos de los que necesita el ser humano. La naturaleza nos ha provisto del instinto del hambre, que nos advierte de la necesidad de alimentarnos, y de la saciedad, que nos indica cuando ya hemos comido suficiente. Los seres vivos que conviven en plena naturaleza, no tienen, generalmente, un exceso en las comidas, lo cual no les permite sobrealimentarse y atrofiar sus instintos naturales.
Las costumbres familiares, han hecho que se demuestre el cariño a través de la comida, las reuniones familiares, los festejos. Los restaurantes y confiterías exhiben su mercadería, siendo en la mayoría de los casos nociva para el organismo humano.
Otra de las costumbres es alimentar a los enfermos. Si bien es normal que el enfermo se sienta vigoroso después de comer, esto es sólo una ilusión, ya que después de una excitación llega indefectiblemente una depresión. Esa ilusión es la consecuencia de la liberación de energías potenciales, que al agotarse no alcanzan para metabolizar el exceso de alimentos, y como consecuencia terminan en diarreas, vómitos, hemorragias, esputos, u otras crisis, todas reacciones defensivas del organismo.
La sobrealimentación con Hidratos de carbono:
El abuso de hidratos de carbono, es uno de los errores más frecuentes en los vegetarianos; el exceso con las pastas, postres, galletitas, productos de repostería y panadería, produce en el cuerpo humano, la “gordura fofa”, y contribuye a la pérdida del cabello, los dientes, y la sangre se llena de deshechos ácidos. El exceso de almidones y féculas provoca mucosidades y es causante de esclerosis y envejecimiento prematuro.
El ayuno:
Desde la antigüedad el ayuno es practicado como un medio para purificar el cuerpo. Hipócrates, el padre de la medicina lo expresa en el siguiente aforismo: “Cuando el organismo esta saturado de humores, háganlo soportar hambre porque el ayuno purifica el cuerpo”Todos los lideres religiosos Cristo, Buda, Mahoma, realizaron largos ayunos. En el Corán*, se puede leer el siguiente precepto: “La dieta es un remedio de primer orden. El estomago es el receptáculo de las enfermedades: no se puede gozar de salud permanente si lo llenamos diariamente, sin darle descanso: no hay que agotarse por el alimento y la bebida: comer de mas es el peor de los males…”
El objeto del ayuno consiste en limitar el alimento a la verdadera necesidad y reestablecer el hambre normal. Existe una técnica para el ayuno, según el grado de intoxicación y la resistencia de cada individuo. Los primeros tres días son los más difíciles, ya que el paciente se siente debilitado. Si bien el ayuno regala innumerables bondades, este debe ser siempre individualizado, ya que no es una panacea universal, y quienes comen con sobriedad, con hambre, dejando pasar eventualmente una comida, o un día sin comer de vez en cuando, no necesitan realizar mayores ayunos. De todos modos, siempre es conveniente consultarlo con un médico experto.
Corán*. Libro en que se contienen las revelaciones de Dios a Mahoma y que es fundamento de la religión musulmana.
Conclusiones:
He tratado de explicar en esta monografía como a través de la alimentación y la práctica del yoga, se puede llegar a un equilibrio físico, mental y espiritual, como la alimentación que propone el yoga, y las constantes prácticas, son el medio para llegar al estado de samadhi, que es el fin último del yoga.A través de los distintos puntos de la exposición intenté demostrar los beneficios de la dieta yóguica, el equilibrio cuerpo-mente y espíritu, para lograr una vida más sana y duradera.
La práctica disciplinada del yoga, la información adecuada sobre alimentación, y la constancia para realizarlo, pueden traernos tal cantidad de beneficios. Es esencial volver a la naturaleza, y alimentarse como nuestros antepasados.
Es esencial que en la práctica del yoga se realice este tipo de alimentación, así como es esencial la respiración de aire puro, la exposición del cuerpo al sol, el ejercicio y el debido reposo, el aseo interno y externo, el buen pensar, la vida sencilla, y el autogobierno, la buena voluntad, el conocimiento son indispensables para lograr salud, dicha y longevidad.
Otro de los puntos importantes es también la correcta combinación de los alimentos, tema en el cual no me explayé, y que merece un capítulo importante.
Bibliografía Consultada:
- Apunte de Profesorado de Yoga. Instituto Yoga Kai, José Maureira. Ed. 2008
- 6º Congreso Vegetariano Europeo. Bussolengo, Italia, 21-26 de Septiembre de 1997
Los alimentos y su efecto sobre la mente-Àcarya Pranakrnananda Avadhuta. http://www.ivu.org/spanish/congress/euro97/food.html
-Alimentación racional Humana. La verdadera macrobiótica, Juan Esteve Dulín, Primer tomo de “Guía de la Salud”. Editorial Cultura Humana, 1976.
-La dieta del Yoga. Edgardo Caramella. Editorial Kier, 2005
-Diccionario de la Real Academia Española
-Naturismo, “El Tao de las compatibilidades”. Dr. Claudio Esteve y Andrés Catella. Bs. As. 2007. Editorial de Cultura Humana.
-www.publispain.com
-www.hatha-yoga.com.ar
-www.geocities.com
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